Has visto la luz un 20 de enero, lo primero que sentiste fue el olor de tu madre, su calor te dio seguridad para mover tus piececitos y sentir que no habías perdido del todo la calma de su cuerpo.
Por mucho que crezcas eso no cambiará, puede que un día cuando lleguen esos años en los que estarás enfadado con el mundo creas que no te entiende, que no sabe como te sientes, pero no olvides que ella te quiere sin medida, al igual que tu papi, del que has aprendido seguro a diferenciar su voz entre todas, el tacto de sus manos tiernas, más grandes que las de mami, ¿A que si cariño?.
Yo soy tu tía, esa que vive a muchos kilómetros de ti, mi pequeño bambino.
Espero que la vida sea para ti hermosa, que no pierdas nunca tu sonrisa ni la ilusión de vivir, que aprendas a amar con generosidad y que nunca te desanimes.
Aunque tienes lo más importante, más que las cosas materiales, mucho más que las comodidades que no te faltan, tienes una familia que siempre velará por ti, nunca lo dudes.
Porque sabes corazón? La vida a veces te obliga a luchar, a levantarte después de caer, pero no te asustes mi niño, porque no estas solo y nunca lo estarás.
Quiero que sepas que también me tienes a mi, muy cerquita, tan cerca que estás en mi corazón.
Derramado por Zarem