Tu esencia.
Esencia caliente y espesa, en el dorso de tu mano, provocada por mis labios sedientos, que la anhelan, como el caliz bendito de tu piel.
Ojos que comen mi alma a bocados, que me invitan a pecar, rozando el cielo de casi tocarte.
No hay barreras que no sean de espacio, que el tiempo borrara.
Y tu esencia volara de tu mano a la mía.
Y mi cuerpo en el tuyo se encontrará.
Derramado por Zarem


